Almeja vs Ostra – Impacto en la salud y comparación nutricional

INTRODUCCIÓN

¿Eres un gran aficionado al marisco? ¿Qué tal una pequeña comparación entre las almejas y las ostras? Tanto la almeja como la ostra son bivalvos – mariscos con dos partes de concha y dos músculos. Existen desde hace más de 500 millones de años. La gente las come desde hace al menos 165.000 años. Aunque ambos pertenecen a la clase de los moluscos y son similares en varios aspectos, hay un montón de diferencias entre ellos.

Diferencias entre almejas y ostras

¿Sabías que las almejas suelen vivir en agua dulce, son más móviles y se desplazan sobre su pie muscular enterrándose en el barro o la arena bajo el agua? En cambio, las ostras viven en agua salada. Excepto en las primeras semanas de su etapa inicial, cuando las ostras todavía tienen un pie muscular, se adhieren principalmente al mismo lugar, como una superficie dura o una roca en el agua, durante toda su vida. Prefieren permanecer en la superficie del agua y podemos notarlas fácilmente en el barro cuando hay marea baja.

La almeja tiene una concha brillante y lisa, mientras que la de las ostras es más calcificada y rugosa. Ambas se utilizan como alimento en muchos países, pero la preferida es la almeja por su sabor y ternura.

Además, las ostras son conocidas por producir perlas, mientras que las calmas no. La perla se forma, cuando la ostra produce nácar, la mezcla de calcio y proteínas, contra la materia extraña atrapada en la concha.

Comparación del contenido nutricional

En el competitivo mercado alimentario actual, los mariscos ocupan uno de los principales lugares debido a su contenido nutricional. A pesar de que tanto la almeja como la ostra son una mina de oro de sustancias esenciales, vamos a comparar su contenido nutricional.

Comparación de minerales

Puede notar fácilmente en las tablas de abajo que la ostra es enormemente más rica en Cobre y Zinc, considerablemente más rica en Hierro y Magnesio, y más baja en Sodio. Por otro lado, la demanda es más rica en Fósforo, Potasio y Calcio. Por tanto, la ostra gana en este contenido.

Comparación de vitaminas

Desde el punto de vista de las vitaminas la ostra es la ganadora indiscutible. Es drásticamente superior en Vitamina B12 y Vitamina C, bastante superior en Vitamina B2, Vitamina B3, y ligeramente superior en Vitamina B5, Vitamina B6 y Vitamina A. Sin embargo la ostra es superior en ácido fólico. La cantidad de Vitamina B1 es igual.

Comparación de macronutrientes

En esta parte el reclamo es de nuevo el titular de la medalla con su mayor concentración de proteínas, menor contenido de grasas saturadas, colesterol e hidratos de carbono.

IMPACTO SANITARIO

Beneficios para la salud

Los altos niveles de Zinc en las ostras contribuyen a una buena visión al asegurar una adecuada pigmentación en la retina, a la reparación de la piel, las uñas y el cabello al crear y potenciar el colágeno. Cabe destacar el papel del Zinc en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario y el crecimiento celular. El zinc también previene la inflamación como antioxidante. Además, el Zinc es esencial para la salud sexual, ya que juega un gran papel en la correcta formación y desarrollo de las células germinales, en la producción de hormonas sexuales. Por otro lado, las almejas con alto contenido en Calcio, y Fósforo protegen contra la osteoporosis.

La almeja es más rica en Vitamina B12, que previene contra la anemia megaloblástica y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. La almeja es bastante más rica en vitamina C que es famosa por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Por el contrario, la ostra es más rica en ácido fólico (vitamina B9), que es esencial para los futuros padres, ya que tiene un gran valor en una correcta formación de las células germinales, el desarrollo del cerebro del embrión, especialmente durante el primer trimestre del embarazo. Además, el ácido fólico reduce los niveles de homocisteína en la sangre, cuyos altos niveles contribuyen a la formación de placas ateroscleróticas y al daño de los vasos sanguíneos, aumentando así el riesgo de infarto.

Riesgos

Desde el principio hay que señalar que las almejas y las ostras son filtradores, lo que significa que utilizan sus branquias para filtrar el agua y recoger los nutrientes. Por lo tanto, dependiendo del lugar en el que se hayan cosechado, existe el riesgo de recoger bacterias y virus. En este sentido, hay que tener en cuenta que al comer almejas y ostras crudas o poco cocinadas podemos exponernos a estados tan graves como las intoxicaciones paralizantes, neurotóxicas, diarreicas y amnésicas por mariscos, infecciones causadas por varias cepas de la bacteria Vibrio, Norovirus.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el Norovirus es la principal causa de gastroenteritis atendida en niños pequeños y de brotes de gastroenteritis; se estima que causa entre 19 y 21 millones de enfermedades al año y aproximadamente el 50% de todos los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos (1).

Según el informe de los CDC, en Estados Unidos el Vibiro parahaemolyticus es la causa de unas 35000 infecciones de origen alimentario adquiridas a nivel doméstico anualmente, la mayoría de las cuales se asocian al consumo de marisco crudo o poco cocinado (2).

Según el estudio (3) publicado en diciembre de 2013, el consumo materno de marisco antes del nacimiento al menos una vez al mes se asocia con un mayor riesgo de alergia alimentaria antes de los 2 años.

Cocción y conservación

De lo dicho se deduce lógicamente que la correcta recolección, cocción y conservación de las almejas y las ostras es fundamental, ya que de lo contrario corremos el riesgo de que se produzcan graves daños a la salud, incluso antes de la muerte.

Hay que señalar que tanto la almeja como la ostra deben recolectarse capturándolas vivas. Tanto las almejas como las ostras se consumen de diversas maneras. Aunque las calmas pueden comerse crudas o al vapor en media concha, lo más frecuente es que se consuman como componente de un plato más complejo. Los platos más populares que contienen calmas son la sopa de almejas de Nueva Inglaterra, los linguini con salsa de almejas y la paella española. Por otra parte, comer ostras crudas en su concha natal en muchos restaurantes de lujo es un gran disfrute para los sibaritas. A pesar de ello, las ostras se pueden utilizar cocidas, ahumadas o congeladas, en conserva.

¿Cómo conservar las almejas y las ostras? En este caso, lo importante es que se conserven vivas. Las condiciones de almacenamiento de la almeja y la ostra son similares. Según el Departamento de Salud del Estado de Washington (4), ambas deben almacenarse en el frigorífico en un recipiente abierto para asegurar la circulación del aire. Deben cubrirse con una toalla húmeda para mantener la humedad. No está permitido almacenarlos en agua para evitar que mueran o se estropeen. Las conchas deben estar cerradas, si están abiertas y no se cierran después de golpearlas, el marisco está muerto y hay que deshacerse de él. De este modo, las almejas pueden conservarse vivas hasta 7 días fuera del agua, las ostras hasta 2-3 semanas. Pero es muy recomendable comerlas lo antes posible. El marisco cocido debe conservarse hasta 2 días en el frigorífico y hasta 3 meses en el congelador.

Resumen

Así que, en conclusión, como se puede ver en las tablas de abajo la ostra es más rica en contenido mineral, especialmente en Zinc y Cobre. En cambio, la almeja es la ganadora en cuanto a vitaminas, sobre todo con las del grupo B. Ambos alimentos son muy consumidos, además, las ostras se utilizan en la producción de cáscaras. Es muy importante elegir los lugares adecuados para disfrutarlas para evitar resultados fatales. Además, las ostras y las almejas pueden ser fuentes de alergia e intoxicación para las personas con el sistema inmunitario reducido, especialmente para los niños y las mujeres embarazadas. Disfrute de ellas y no ignore los peligros relacionados.

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