Cómo arreglar un frigorífico con fugas

Frigorífico

Frigorífico

La primera reacción de la mayoría de los propietarios de viviendas ante un frigorífico con fugas es recurrir a los servicios de un reparador de electrodomésticos. Si usted no se cuenta entre las legiones de aficionados al bricolaje, es una buena idea. Tu frigorífico no se va a arreglar solo, y cualquier fuga es una señal segura de que algo va mal. Sin embargo, si te apetece un poco de reparación de frigoríficos 101, aquí tienes algunos trucos del oficio para probar antes de llamar a los expertos.

Asegúrese de que su frigorífico está bien sellado

Una de las causas más comunes de una «fuga» en el frigorífico no es una fuga en absoluto. Es el resultado directo de que su frigorífico no está bien sellado y, como resultado, funciona en exceso para mantener las cosas frías. Un frigorífico que funciona en exceso acumula condensación adicional en las bobinas, lo que a su vez puede provocar el charco de agua en el suelo que está causando la alarma. Comprueba las juntas de goma de la puerta del frigorífico y del congelador para asegurarte de que están bien selladas. Si encuentras un problema, lava las juntas con agua caliente y jabón y aplica una fina capa de lubricante (la vaselina es la que mejor funciona). Si esto no resuelve el problema, es posible que tengas que cambiar las juntas. Además, comprueba las patas ajustables de tu frigorífico y asegúrate de que se inclina un poco hacia atrás. Si se inclina aunque sea un poco hacia delante, se puede comprometer el correcto sellado de la puerta.

Revise la bandeja de drenaje

Su frigorífico con fugas puede tener simplemente una bandeja de drenaje agrietada o dañada. Su frigorífico drena regularmente el agua en esta bandeja para evitar que el agua se acumule en el propio frigorífico. La evaporación se encarga del resto. Mira debajo de tu frigorífico, donde se encuentra la bandeja de drenaje, y sácala para inspeccionarla. Si está agrietado o dañado, póngase en contacto con el distribuidor correspondiente para que lo sustituya lo antes posible.

Revise el desagüe de descongelación

Si su frigorífico gotea en el interior y no en el suelo, probablemente se trate de un desagüe de descongelación obstruido. Su frigorífico produce constantemente condensación en el interior del congelador, y esa condensación gotea por el desagüe de descongelación hacia una bandeja de desagüe situada debajo de la unidad. Este desagüe de descongelación puede obstruirse con residuos o, más a menudo, se congela. Busque en el manual de su frigorífico para localizar el desagüe de descongelación y tome las medidas oportunas para desatascarlo (inundar el desagüe con agua caliente suele funcionar).

Revise su máquina de hielo en busca de fugas
Si ninguna de estas otras soluciones rápidas resuelve su problema, revise su máquina de hielo en busca de fugas. Es un poco inusual, pero a veces la línea de agua de la máquina de hielo falla o se afloja, dejando que el agua entre en su congelador. Prueba a apretar todas las conexiones y, si es necesario, sustituye la línea que alimenta la máquina de hielo.

Cuando tenga dudas…

Si después de realizar estas inspecciones básicas no puede encontrar el origen de su fuga, o si cree que se está metiendo en un lío, asegúrese de ponerse en contacto con un reparador de electrodomésticos inmediatamente para obtener un presupuesto o venir a arreglar el problema. Un frigorífico con fugas suele ser un indicio de un problema mayor, y hay que solucionarlo. Por último, si sospecha que su frigorífico pierde refrigerante en lugar de agua, llame a un técnico de electrodomésticos inmediatamente. El refrigerante es un material tóxico y debe solucionar este problema lo antes posible para evitar riesgos posteriores para su salud y la de su familia.

¿Preparado para iniciar la reparación de tu frigorífico?
Encuentra a los profesionales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *