Convulsiones generalizadas

Diferentes tipos de convulsiones generalizadas

Convulsiones de ausencia

Aunque se conocen como convulsiones de «petit mal», se trata de episodios de mirada fija que comienzan repentinamente y pueden confundirse con una simple ensoñación. La persona que sufre una crisis de ausencia suele dejar de moverse y mirar fijamente en una dirección durante 15 segundos o menos.

El episodio se resuelve por sí solo y, aunque la persona no recuerde lo que ha sucedido durante la crisis, su estado de alerta normal vuelve inmediatamente después.

Convulsiones atónicas (ataques de caída)

Una convulsión de este tipo implica una disminución repentina del tono muscular, lo que hace que el cuerpo de la persona se quede flácido, se desplome o se derrumbe, pudiendo causar lesiones.Las convulsiones atónicas caracterizan ciertos síndromes epilépticos como el síndrome de Lennox-Gastaut.

Convulsiones mioclónicas

Las convulsiones mioclónicas se caracterizan por una repentina «sacudida» del cuerpo o un aumento del tono muscular como si la persona hubiera recibido una sacudida eléctrica. Las convulsiones mioclónicas son similares a las sacudidas súbitas, únicas o múltiples, que la gente experimenta a veces cuando se queda dormida. Las sacudidas «mioclónicas del sueño» son benignas, mientras que las convulsiones mioclónicas pueden ser perjudiciales, ya que las «sacudidas» se producen en rachas.

Los espasmos infantiles son un subtipo de epilepsia mioclónica que suele comenzar entre los 3 y los 12 meses de edad y puede persistir durante varios años. Los espasmos infantiles suelen consistir en una sacudida repentina seguida de rigidez. A menudo, los brazos del niño se abren hacia fuera, las rodillas se levantan y el cuerpo se dobla hacia delante. A veces los espasmos se confunden con los cólicos, pero los calambres del cólico no suelen producirse en serie.

Los espasmos infantiles son más frecuentes justo después de despertarse o dormirse.Esta forma especialmente grave de epilepsia puede tener efectos duraderos en el niño y debe ser evaluada y tratada rápidamente.

Convulsiones tónicas y clónicas

En una convulsión tónica, los músculos de la persona se ponen rígidos y pierden la conciencia. Los ojos se ponen en blanco y los músculos del pecho, los brazos y las piernas se agarrotan, haciendo que la espalda se arquee. Los músculos que se contraen en el pecho dificultan la respiración, y los labios y la cara de la persona pueden volverse grises o azules. La persona puede emitir sonidos de gorgoteo mientras se esfuerza por respirar.

Las crisis clónicas hacen que los músculos de la persona sufran espasmos y sacudidas. Los músculos de los codos, las piernas y el cuello se flexionan y luego se relajan en rápida sucesión. El movimiento de sacudida se ralentiza a medida que disminuye la convulsión, y finalmente se detiene por completo. Cuando las sacudidas se detienen, es habitual que la persona suelte un profundo suspiro antes de reanudar la respiración normal.

Las crisis tónico-clónicas, antes conocidas como crisis de «gran mal» o «convulsivas», se producen cuando los movimientos tónicos y clónicos se producen al mismo tiempo.

Aunque presenciar una convulsión puede ser aterrador, es un mito que una persona que tiene una convulsión corre el peligro de tragarse la lengua, lo cual no es anatómicamente posible. NUNCA ponga nada en la boca ni abra con fuerza una mandíbula apretada mientras se produce la convulsión, ya que esto podría dañar a la persona.

Una convulsión suele durar unos minutos o menos, tras lo cual es probable que la persona permanezca inconsciente durante unos minutos más, dependiendo de la intensidad de la convulsión. Este es el periodo post-convulsivo o post-ictal, y durante esta fase el cerebro de la persona está extremadamente activo mientras intenta contener los impulsos eléctricos anormales y controlar la convulsión.

Las personas que recuperan la conciencia después de una convulsión probablemente estén doloridas, confundidas o asustadas y muy cansadas. Proporcionar seguridad y apoyo es la mejor ayuda que puede ofrecer un observador.

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