Los 3 tipos de dietas

En el campo de la nutrición hay todo tipo de expertos y todo tipo de enfoques, cada uno de los cuales afirma que su plan de dieta es el mejor. Pero, ¿qué ocurre cuando los gurús de las dietas se contradicen entre sí? ¿Cómo podemos saber quién tiene razón? Pues bien, resulta que cada dieta tiene una repercusión específica, y el truco está en saber qué quieres que haga tu enfoque nutricional por ti. En este nuevo e ilustrativo vídeo de IPEtv, Emily Rosen, directora del Instituto de Psicología de la Alimentación, explica los tres tipos básicos de dietas, cada uno con sus propios beneficios. Tanto si utilizas los alimentos para apoyar tu curación, como si planificas las comidas diarias para tu familia o buscas formas de ampliar tus horizontes dietéticos, sintoniza y aprende qué tipo de dieta es la mejor para ti.

En los comentarios de abajo, por favor, haznos saber tu opinión. Nos encanta escucharte y leemos y respondemos a cada comentario!

Aquí tienes la transcripción del vídeo de esta semana:

¿Te has preguntado alguna vez por qué tantos expertos en nutrición se contradicen constantemente sobre lo que debemos y no debemos comer? No sería genial si pudiéramos tener una visión global que nos permitiera tomar las decisiones correctas para nosotros como individuos? Pues bien, me encantaría compartir con ustedes algunas ideas nutricionales que pueden tener un impacto que cambie nuestra vida en la forma de entender la dieta y la nutrición. Se llama Los 3 niveles de la dieta. Se trata de un poderoso conjunto de distinciones extraídas del campo de la Nutrición Mente-Cuerpo que puede cambiar para siempre la forma en que navegas por el universo alimentario.

Es un sistema de clasificación simple que ayuda a poner los diferentes enfoques nutricionales en un contexto claro. Los 3 niveles son: terapéutico, de mantenimiento y experimental. Al comprender en qué categoría se encuentra un plan de dieta, podemos obtener importantes conocimientos sobre cómo y cuándo utilizar un enfoque nutricional concreto, qué podemos esperar razonablemente de él y cómo gestionar la confusión y la decepción que pueden surgir cuando una dieta no cumple nuestras expectativas. Definamos los 3 niveles:

Una dieta terapéutica

Se trata de una forma de comer diseñada para tratar o curar una enfermedad o síntoma médico. Algunos ejemplos de esto son las dietas para reducir el colesterol o los niveles de presión arterial, las dietas para trabajar con la diabetes y las dietas para personas con alergias alimentarias específicas. Las dietas terapéuticas pueden aliviar los síntomas y, a veces, incluso provocar una curación espectacular, y se utilizan ampliamente tanto en las ciencias curativas tradicionales como en las alternativas.

Lo que hay que recordar es que, a menudo, una dieta proporciona beneficios terapéuticos durante un periodo de tiempo específico y pierde su eficacia cuando se alcanzan los límites naturales de sus poderes curativos. La gente a menudo se confunde porque ha visto los poderes curativos de la dieta, pero es testigo de su pérdida de eficacia. Sin embargo, como cualquier medicamento, una dieta terapéutica es una intervención médica específica. No seguimos tomando analgésicos después de que el dolor de cabeza haya desaparecido. Una vez que una dieta terapéutica ha hecho su trabajo, sería prudente cambiar a una dieta de mantenimiento.

Una dieta de mantenimiento:

Este tipo es la comida básica utilizada en la vida cotidiana, la dieta de siempre. En este nivel de dieta, los alimentos se eligen por su capacidad para nutrirnos durante largos períodos de tiempo, y sin efectos perjudiciales. Una dieta de mantenimiento puede cambiar con el tiempo a medida que cambian nuestro cuerpo, nuestro estilo de vida o nuestras creencias. A veces podemos descubrir que un alimento que antes era básico para nosotros puede ser ahora problemático, por lo que es aconsejable consultar con la sabiduría del cuerpo para asegurarse de que los alimentos que hemos estado manteniendo siguen teniendo sentido metabólico.

Una dieta experimental:

Esta utiliza la comida como una herramienta evolutiva, una forma de jugar con las posibilidades de lo que una dieta particular puede hacer por el cuerpo. En una dieta experimental, somos los científicos de nuestra propia fisiología, haciéndonos preguntas como: «¿Qué pasaría si comiera estos alimentos en particular? ¿Cómo afectaría a mi cuerpo, a mi salud, a mis niveles de energía, a mi rendimiento laboral y a mi capacidad de pensar?». Cualquier alimento que tenga efectos no probados o que nunca hayamos utilizado antes supone una oportunidad para explorar lo desconocido, para aportar una emocionante sensación de novedad y descubrimiento a nuestra dieta. Tanto si probamos diferentes suplementos como si nos planteamos hacernos veganos, el enfoque experimental nos ayuda a vacunarnos contra la creencia viral de que hay una única forma correcta de comer para todos.

Trate de tomar nota de cómo ciertas dietas o estrategias nutricionales entran en una de estas tres categorías. Luego observe su propia dieta. ¿En cuál de los 3 niveles se clasificaría? Y considere que la vida misma es un largo y hermoso experimento de alimentación y nutrición. ¿Por qué no celebrarlo?

Cordialmente,
Emily Rosen

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