Niño que presentó hematohidrosis facial en comparación con los casos publicados

Resumen

La hematohidrosis es una condición poco frecuente en la que un individuo suda sangre de la piel intacta y no rota. La etiología de la hematohidrosis no está clara, aunque existen varias teorías para explicar dicho fenómeno. Sin embargo, el consenso general en la literatura relaciona el hallazgo con vasos sanguíneos capilares dérmicos que se rompen bajo un estrés emocional o físico extremo exudando sangre a través de la piel. En este informe de caso revelamos un caso de una niña de 12 años que presentó una inusual hemorragia indolora en la cara, el ojo y el conducto lagrimal. Se investigó intensamente el cuadro durante el ingreso hospitalario en busca de una causa, y no se especuló con ninguna causa real. El tratamiento consistió principalmente en cuidados de apoyo y asesoramiento médico.

1. Presentación del caso

Una niña de 12 años ingresó en el hospital como caso de una hemorragia indolora inusual en el lado izquierdo de la cara (figura 1), el ojo izquierdo y el conducto lagrimal de dos semanas de duración. El sangrado se describió como espontáneo, impredecible e intermitente, sin patrones específicos, y se detuvo espontáneamente. No había asociación con el estado de ánimo, la actividad o el sueño. La hemorragia se produjo principalmente alrededor de las regiones orbitales, los conductos lagrimales y la cara, con la piel intacta, y sin sangre ni enrojecimiento, ni alteraciones visuales de los ojos, salvo una leve sensibilidad perorbital. Se produjeron varios episodios de hemorragia antes del ingreso, y en el ingreso se produjeron dos episodios mientras el médico observaba. Cada episodio comenzó como manchas confluentes de lágrimas de secreción acuosa leve sobre el lado izquierdo de la cara y gotas en forma de rayas que partían del ángulo del ojo donde se encuentra el conducto lagrimal y a lo largo de las mejillas. Esto fue seguido por una secreción de color rojo brillante, que duró de 10 a 20 minutos, y la paciente no mostró ningún signo de angustia, sentándose cómodamente en la cama durante los episodios. La paciente describe sangrados ocasionales de las encías al cepillarse los dientes, aunque negó hematuria, sangre en las heces o ropa o ropa interior manchada de sangre, y no había evidencia de petequias, hematomas o equimosis. Durante este ingreso, la paciente tuvo un episodio de epistaxis, que fue tratado con cauterización. Sin embargo, previamente, la paciente se había presentado dos veces en junio de 2015 con dos episodios de epistaxis y en ambas ocasiones fue tratada con cauterización.

Figura 1
Hematohidrosis unilateral del lado facial izquierdo observada en dos ocasiones distintas.

Se realizó una tomografía computarizada a la paciente para evaluar cualquier enfermedad de los senos paranasales y mostró un engrosamiento de la mucosa en los senos maxilares bilaterales y una obstrucción del orificio sinusal consistente con una sinusitis crónica. Además, la TC mostró una desviación ósea del tabique nasal hacia la derecha.

El ingreso previo fue en 2013 (hace 2 años) por ataques repetidos de desmayo, palpitaciones y anemia leve, con hallazgos normales en el ECG.

En la revisión del sistema, la paciente negó fiebre, rinorrea, secreción nasal, ojo rojo o doloroso, disnea, tos, dolor torácico, palpitaciones, sarpullido, dolor articular, úlceras bucales, sangrado PR/urinario, menorragia, dolor abdominal o cambio en los hábitos intestinales, anorexia/pérdida de peso reciente, pérdida sensorial o debilidad, y bultos o protuberancias o linfadenopatía. La exploración física no presentaba ningún signo, excepto la desviación del tabique nasal derecho, el aumento de tamaño de las adenoides, los cornetes inferiores bilaterales hipertrofiados y una leve sensibilidad periorbitaria. El recuento sanguíneo completo (CBC), la prueba de la función renal (RFT), la prueba de la función hepática (LFT) y el perfil de coagulación fueron normales.

La secreción en la esquina del ojo se recogió durante un episodio de sangrado y realizamos un examen de frotis de sangre en la muestra. Los resultados mostraron abundantes glóbulos rojos, y ninguna célula anormal.

Se consultó a hematología, dermatología, oftalmología, otorrinolaringología e inmunología para evaluar más a fondo al paciente, y la causa de la hemorragia. Todas las consultas no fueron concluyentes en cuanto al origen o la causa de la hemorragia.

El único hallazgo significativo en la historia clínica anterior incluía la menarquia a la edad de 10 años, que fue regular durante cuatro meses, luego se interrumpió espontáneamente durante unos dos años, y volvió espontáneamente por causa desconocida, sin atención médica. Las últimas menstruaciones, sin embargo, fueron regulares y de flujo normal y sin coágulos ni dismenorrea.

La paciente no toma ninguna medicación y no toma medicamentos de venta libre. Sin embargo, la paciente describe una alergia a los huevos o a los productos que los contienen y a los caramelos de azúcar, en los que aparece una erupción en forma de línea de filete en los brazos.

No hay antecedentes familiares de este tipo de hemorragias espontáneas entre los parientes cercanos.

2. Discusión

La hematohidrosis es una condición clínica rara que se manifiesta como episodios autolimitados de secreción sanguinolenta a través de la piel intacta o de los orificios de las glándulas sudoríparas, con una causa desconocida . Se han propuesto algunas teorías, entre ellas el aumento de la presión vascular que conduce al paso de células sanguíneas a través de los conductos de las glándulas sudoríparas, la vasculitis de los vasos dérmicos y la activación simpática exacerbada que conduce a la constricción de los vasos periglandulares y a su posterior expansión, permitiendo el paso del contenido sanguíneo a los conductos.

Se han propuesto pocas teorías sobre la etiopatogenia de la hematohidrosis . Una de estas teorías describe que existen múltiples vasos sanguíneos alrededor de las glándulas sudoríparas dispuestos en forma de red. Se cree que bajo la presión de un gran estrés los vasos se contraen. Posteriormente, cuando pasa la ansiedad, los vasos sanguíneos se dilatan hasta el punto de romperse. La sangre en este punto pasa a las glándulas sudoríparas, que empujan la sangre hacia la superficie, y se manifiesta como gotas de sangre mezcladas con sudor.

La hematohidrosis es una condición en la que los capilares de los vasos sanguíneos que alimentan las glándulas sudoríparas se rompen, provocando que exuden sangre, y se produce en condiciones de estrés físico o emocional extremo. Se han descrito varios factores causales y asociados, como la menstruación vicaria, el esfuerzo excesivo, la púrpura psicógena y causas desconocidas.

La ansiedad mental severa activa el sistema nervioso simpático para invocar la reacción de estrés-lucha o huida hasta tal punto que se produce una hemorragia de los vasos que irrigan las glándulas sudoríparas en los conductos de las glándulas sudoríparas .

Se realizó una búsqueda bibliográfica para comparar nuestro caso de hematohidrosis con otros casos publicados que se relacionaban estrechamente (Tabla 1). La mayoría de los casos de hematohidrosis presentaban episodios espontáneos de hemorragia, desde diversas localizaciones del cuerpo, pero concentrándose sobre todo en las regiones faciales (por ejemplo, oreja, nariz y ojos); no se pudo identificar ninguna etiología aparente, aunque algunos fueron inducidos por el estrés, no se consideró apropiada ninguna terapia específica y la resolución de los síntomas se produjo espontáneamente. Es necesario realizar más estudios para buscar la etiología y los factores de riesgo de dicha afección para abordar correctamente el manejo clínico.

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Da Silva Carvalho et al. (2008)

Informe del caso Biografía Diagnóstico final Trabajo Manejo
Niña de 13 años Hematidrosis alrededor de la boca después de ejercicio extenuante o exposición prolongada al calor La historia clínica y el examen físico fueron normales.
Las pruebas de laboratorio fueron normales.
La biopsia de piel mostró una epidermis normal y una dermis con anexos pilosebáceos y glándulas sudoríparas ecrinas conservadas. Había pequeños capilares sanguíneos periglandulares
congestionados, algunos en estrecho contacto, sin extravasación de glóbulos rojos.
La paciente evolucionó con mejoría espontánea del cuadro.
Praveen y Vincent (2012) Niña de 10 años Hematidrosis y hemolacria (de frente, cuello, ombligo, muñecas y piernas) y epistaxis;
todos los episodios de hemorragia fueron precedidos por un acontecimiento estresante
El examen clínico general y todas las evaluaciones de laboratorio fueron normales. Un ensayo de lorazepam oral en un paciente con hematidrosis. Sin embargo, tuvo que ser suspendido después de 3 días debido a efectos secundarios intolerables. Se le prescribió propranolol oral y sus síntomas han mejorado.
Tshifularo (2014) Una joven de 18 años Otorrea sanguinolenta inducida por una vida escolar estresante El examen clínico general y todas las evaluaciones de laboratorio fueron normales. Se proporcionó tranquilidad con resolución espontánea en el tiempo.
Biswas et al. (2013) Niña de 12 años Hematohidrosis de la piel intacta sobre la frente, el cuero cabelludo, la mejilla, la nariz y el tronco, sin acontecimientos estresantes previos La historia clínica y la exploración física fueron normales.
Las pruebas de laboratorio fueron normales.
La biopsia de piel fue normal.
La prueba de bencidina de la secreción confirmó la presencia de sangre.
El frotis periférico de la secreción mostró glóbulos rojos y numerosos cocos y bacilos.
La paciente recibió parches transdérmicos de atropina sobre las zonas sangrantes afectadas durante un mes de duración y se observó una mejora gradual.
Deshpande et al. (2014) Un niño de 10 años Episodios recurrentes de hematohidrosis de las regiones umbilical, ocular, de los lóbulos de las orejas y de la nariz con un trastorno oposicionista desafiante preexistente El examen clínico general y todas las evaluaciones de laboratorio fueron normales. Se inició terapia con lorazepam durante el curso del ingreso y propranolol. El estado del paciente mejoró gradualmente y fue dado de alta sólo con propranolol.
Sin embargo, el enfoque principal del manejo durante el seguimiento fue el manejo no farmacológico que consistió en intervenciones conductuales para el niño y asesoramiento y psicoeducación a los padres.
Tabla 1
Revisión de la literatura de casos con hematohidrosis.

3. Conclusión

La hematohidrosis es una condición en la que los vasos sanguíneos capilares que alimentan las glándulas sudoríparas se rompen, haciendo que exuden sangre; se produce en condiciones de estrés físico o emocional extremo. El tratamiento de la hematohidrosis sigue siendo un reto. Se han descrito varias opciones como la vitamina C, los fármacos hemostáticos, los ansiolíticos o los antidepresivos, pero ninguna ha demostrado ser eficaz.

Intereses en competencia

Los autores declaran que no existen intereses en competencia en relación con la publicación de este trabajo.

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