Qué se entiende por sequía?

¿Cuáles son los impactos de una sequía?

La falta de precipitaciones durante un periodo prolongado puede poner de rodillas a los agricultores y a las áreas metropolitanas. No hace falta mucho tiempo; en algunos lugares del país, unas pocas semanas sin lluvias pueden sembrar el pánico y afectar a las cosechas. Al poco tiempo, nos dicen que dejemos de lavar los coches, dejemos de regar el césped y tomemos otras medidas de conservación del agua. En esta situación, el tiempo soleado no siempre es el mejor.

En el suroeste desértico, las semanas sin lluvia no son infrecuentes. Sin embargo, cuando las semanas se convierten en meses, pueden surgir graves problemas. Debido al hecho de que gran parte de nuestra agua potable proviene del deshielo, un invierno seco puede tener serias implicaciones en cuanto a la cantidad de agua disponible para la siguiente temporada de verano. La mayoría de los lugares tienen suficientes reservas de agua para pasar un invierno seco. El verdadero problema se convierte en temporadas invernales secas consecutivas, similares a lo que está ocurriendo durante el periodo 1998-2000. Con dos temporadas invernales de precipitaciones significativamente inferiores a las normales, los embalses se reducen y el peligro de incendios aumenta a medida que los bosques se secan. Sin embargo, las lluvias de verano pueden aliviar la situación, ya que la temporada de monzones suele desarrollarse en julio.

Los días del Dust Bowl de los años 30 afectaron a 50.000.000 de acres de tierra, dejando a los agricultores desamparados. En la década de 1950, las Grandes Llanuras sufrieron una grave escasez de agua cuando pasaron varios años con precipitaciones muy por debajo de lo normal. Los rendimientos de los cultivos fracasaron y el suministro de agua disminuyó. California sufrió una grave sequía hacia 1970. Las precipitaciones estuvieron por debajo de lo normal durante un año y medio, y cuando llegó septiembre de 1970, el potencial de incendios era extremadamente alto y peligroso. Las temperaturas se elevaron hasta casi la marca del siglo y se produjeron incendios. Las pérdidas fueron de decenas de millones de dólares.

La peor sequía en 50 años afectó al menos a 35 estados durante el largo y caluroso verano de 1988. En algunas zonas la falta de lluvias se remontaba a 1984. En 1988, los totales de precipitaciones en el Medio Oeste, las Llanuras del Norte y las Rocosas estuvieron entre un 50% y un 85% por debajo de lo normal. Los cultivos y el ganado murieron y algunas zonas se convirtieron en desiertos. Comenzaron los incendios forestales en el noroeste y en otoño se habían quemado 4.100.000 acres. En el Parque Nacional de Yellowstone entró en vigor una política gubernamental denominada «Let Burn». ¿El resultado? La mitad del parque, 2.100.000 acres, quedaron carbonizados cuando se produjo un enorme incendio forestal.

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